El viernes 7 de enero, un grupo de artistas salimos a pintar del natural. Por la tarde, el lugar elegido fue un paraje con un bucólico bote naufragado y una barcaza de troncos.
A poco de comenzar nuestro trabajo, el río espejado comenzó a deshacerse con el movimiento de botes y la llegada de trabajadores. Sin advertirlo estábamos instalados en el lugar de desembarco de troncos. El paraje se tornó dinámico, la luz cambiante, y nuestra atención desviada por la curiosidad y la avidez de comunicación de los lugareños. Todo eso desafía nuestra capacidad de trabajo, y torna la mancha 'in situ' en apenas un apunte de la experiencia visual, que, sumado a la documentación fotográfica, nos servirá para elaborar una ilustración o pintura final. Gajes del oficio. A no desanimarse!....
A poco de comenzar nuestro trabajo, el río espejado comenzó a deshacerse con el movimiento de botes y la llegada de trabajadores. Sin advertirlo estábamos instalados en el lugar de desembarco de troncos. El paraje se tornó dinámico, la luz cambiante, y nuestra atención desviada por la curiosidad y la avidez de comunicación de los lugareños. Todo eso desafía nuestra capacidad de trabajo, y torna la mancha 'in situ' en apenas un apunte de la experiencia visual, que, sumado a la documentación fotográfica, nos servirá para elaborar una ilustración o pintura final. Gajes del oficio. A no desanimarse!....